miércoles, 7 de noviembre de 2007

La periodista NAOMI KLEIN ("NO LOGO") presentó su último libro en Madrid

"La memoria es la esperanza para resistir"

"Sé que hay un debate intenso en España sobre la cuestión de la memoria; sobre si conviene olvidar o recordar el pasado. Para mí la respuesta es clara: La memoria colectiva es nuestra única esperanza para resistir al pensamiento único", señaló ayer la periodista y economista canadiense Naomi Klein -autora del superventas No Logo-, en la presentación en Madrid de su último trabajo, La doctrina del shock, publicado en España por Paidós.

El libro de Klein parte de la premisa de que "estamos ante el capitalismo del desastre, aquel que utiliza sucesos como el 11-S o el huracán Katrina para imponer su agenda neoliberal de inmediato", según palabras de la autora. Así, en la reunión organizada por el movimiento antiglobalización ATTAC Madrid y ante un auditorio repleto en la Biblioteca Histórica de Marqués de Valdecilla, Klein fue desgranando los sucesos que han conmocionado al mundo en los últimos años y relacionándolos con la imposición de políticas neoliberales de carácter global, en lo que denomina capitalismo extremo: "Cuando se producen hechos catastróficos, que nos aturden, perdemos nuestro guión, la narración de nuestra historia, la confianza en nuestros relatos... Ahí es cuando somos vulnerables. Ese momento lo aprovecha el capitalismo para imponer su doctrina, porque nos distraen con la sangre", explicó la periodista norteamericana.

Tras el trauma
Klein desgranó varios ejemplos para explicar lo que ocurre tras el trauma de las catástrofes: Estados Unidos pudo imponer en su país la guerra contra Irak tras el atentado del 11-S, o en el mismo Irak, tras la guerra y la ocupación, y bajo Paul Bremer, "el sistema más liberal del mundo". "En Sri Lanka, murieron 40.000 personas con el tsunami. Cuando estaban aún sin enterrar, el gobierno aprobó la privatización del agua en la capital, de la electricidad y más tarde la liberalización del mercado del trabajo. Finalmente, aprobó el traslado de medio millón de pescadores que habitaban la costa con la excusa de la inseguridad ante un nuevo tsunami. Hoy las multinacionales del turismo y la pesca construyen inmensas factorías en esas costas", dijo la periodista, que visitó el país asiático tras la catástrofe.
En situaciones de trauma como las señaladas, según Klein, lo único que permite tomar las decisiones correctas, tener la cabeza fría, es la memoria. "Por eso España es un ejemplo en el extranjero. Porque cuando el Gobierno de Aznar trató de tomar ventaja del atentado del 11-M, apelando a una parte de la memoria manipulando; los españoles reaccionaron acordándose de otro gobernante anterior". Klein se mostró sorprendida de que nadie le preguntara sobre si "el 11-S podían haber sido un trabajo interno de los servicios de seguridad estadounidenses". Y se respondió a sí misma: "La respuesta es no, no lo creo".

Íñigo García, El País, 30-10-2007